martes, 26 de octubre de 2010

Ya le gustaría a alguno que otro ser como él.

- ¿Qué tal la tarde? – me preguntó Isaac.
- Bien. Hemos ido al Tomato y…
- Me encanta ese bar. – añadió Ben. – Siempre está lleno de chicas jóvenes y guapas.
- Y de chicos guapos, sobretodo. – añadí yo. Edgar chascó la lengua, aunque no salió ninguna palabra de su boca.
- Bueno, sí, también. Hay de todo. – volvió a intervenir Ben sin apartar la vista de la pantalla.
- ¿Y por qué yo nunca he ido allí? – preguntó Isaac.
- Pues no sé, porque nosotros hemos ido un par de veces. – añadió Edgar mientras me volvía a dirigir una de sus “amables” miradas.
- Pues tendré que ir allí algún día. – yo asentí.
- Y estando allí con Cynthia… - empecé diciendo, pero Ben me volvió a interrumpir.
- ¿Has estado con Cynthia? Ya decía yo que no me contestaba a los toques.
- Sí, he estado con Cynthia. Y he visto a Mark.
- ¿Qué Mark? – preguntó Ben.
- ¿El mismo Mark que va a mi clase? – añadió Isaac.
- El mismo. Lo he conocido esta mañana. Y esta tarde me lo he encontrado en el Tomato. Y nos ha invitado a Cynthia y a mí una caña.
- ¡Qué majo el chico! – dijo Ben irónicamente.
- Pues sí, la verdad es que sí. Ya le gustaría a alguno que otro ser como él. – le miré a Edgar. Él volvió a chascar la lengua, pero seguía sin soltar ni prenda. – Bueno, me subo arriba. Si queréis algo, llamarme.
- Hasta luego fea. – dijo Ben mientras soltaba una risotada. Me acerqué a él y le di una colleja. Él se quejó, pero no le hice caso y me subí a la habitación.

Me quité la ropa y me puse el pijama. Edgar y Ben pronto se irían y yo podría bajar tranquilamente al salón.

Poco después oí que la puerta de la calle se abría y, segundos más tarde, se cerraba. “Ben y Edgar ya se han ido” pensé. Así que bajé al salón tranquilamente. Ellos aún estaban jugando a la consola. No se había ido nadie, sino que había llegado mi madre.

Estaba en la cocina con un montón de bolsas encima de la mesa. “Ha hecho una buena compra” pensé. Empecé a abrir las bolsas como una desesperada, para ver lo que mi madre se había comprado.

- Espera, espera impaciente. Déjame que te lo enseñe yo, ¿no? – me dijo mi madre apartándome de las bolsas como si de una mosca se tratase.
- Está bien. – me senté en una silla.

Mi madre empezó a sacar blusas y pantalones de las bolsas. No estaban del todo mal. Aunque a su gusto, claro.

- Bueno… y esto es para ti. Lo he visto y he tenido que comprártelo. – miedo me dio. Pero cuando vi que sacaba unos pantalones pitillo de color rojo me quedé de piedra. ¡Eran preciosos!
- Mamá, me encantan. Son muy bonitos.
- ¿Enserio? ¿De verdad te gustan? Mira a ver si es tu talla, porque como hace tiempo que no salgo contigo de compras…
- Has dado en el clavo. – empecé a dar vueltas por la cocina con los pantalones entre mis brazos.
- Tengo algo más. – me paré en seco.
- ¿El qué? – dije impaciente.
- Bueno, hace tiempo que me estáis dando la paliza tú y tus hermanos con unas zapatillas y…
- Mamá, ¿no me digas que me has comprado unas Converse? –mi madre asintió mientras metía una mano en una de las bolsas y sacaba una caja de zapatos.

La abrí y allí estaban. Las Converse blancas con letras rojas que durante tanto tiempo había deseado. Mi madre siempre me decía que no, que eran demasiado caras. Pero por fin las tenía. Le di un gran abrazo. Ella me lo agradeció.

- Oye, ¿y este abrazo? – Isaac acababa de entrar en la cocina. Edgar y Ben ya se habían ido.
- Por nada. – añadí yo.
- ¿Le has comprado unas Converse a Leire y a mí no?
- ¡Qué caprichosos sois los tres, madre mía! – dijo mi madre mientras sacaba otra caja de zapatos. – Estas son para ti. Espero que te gusten, hijo. – Isaac las abrió. Las suyas eran a cuadros.
- Me encantan, mamá. – le dio un abrazo.
- Y las de Carla, estas. – sacó otra caja.
- ¿Las mías? A ver… - acababa de aparecer Carla en la cocina.
- Son las que me has pedido, hija.
- Son las más chulas. – dijo Carla. Eran de color rosa. – Gracias.

Entre abrazos, besos y más abrazos, quitamos las bolsas de encima de la mesa y nos pusimos a cenar.

Al terminar, me despedí de los tres y me fui con mis regalos a la cama de lo más contenta.

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5 me acuerdo de tí:

tres de tres dijo...

ke majo es ben xD muy bueno capitulo =) bye!! =D

Martha dijo...

Dos palabras: ME ENCANTA!

Bel* dijo...

Jaja la verdad que si! Ben es majisimoo

Y Edgar menuda situacion >.< y yo quiero los regalos de LEIRE! *.*
Y Leire.. hoy a estado.. nose.. ya no se le notaba tan mal por lo de edgar :O:O Que pasara ... A subirr :):):)

♥Isa...Cullen! dijo...

Leire y sus zapatitos nuevos *-*! hahahha xD

publica prontoo...please! xD

que le pasa a edgar jum!ella dejo, el es un completo idito hum" hehe

bye publica prontoooo :D

Bree Amy Vulturi Clearwater Cullen dijo...

nu, nu, nu....la verdad es que me dan una ganas tremendas de no dejarte ni comentario. -.-" es que...snifff...snifff...no cruzaron palabra siquiera, es decir, si, estoy conetnta con que aunquesea, ayan intercambiado una misera mirada, pe-per...o... Mejor me callo.

Bueno, leire, me gusto el Cap, y estoy esperando anciosa la charla entre leire y Edgar (si, se que pido mucho, que que mas puedo hacer ?? T.T)

UUn beso, tu seguidora unomero trecientos dies (no me preguntes como lo se ;)) Chauuuuup!